Los primeros dos principios son vitales.
Combinémoslos con cualesquiera de los demás y nuestro éxito
está garantizado.
Así, tener un propósito
definido, junto con una Actitud Mental Positiva (ó AMP, por sus
iniciales), es el punto primero de todo avance que merezca la pena.
Nuestro mundo cambiará, tanto
si queremos como si no. Sin embargo, tenemos la facultad de elegir en qué
sentido será ese cambio.
Al cumplir los dos primeros principios,
empezamos a disfrutar muchas ventajas. Hill y Stone mencionan las siguientes:
Nuestro
subconciente empieza a funcionar según una ley universal: “Lo que
la mente del hombre puede concebir y creer, la mente del hombre puede alcanzar
con AMP.”
Por imaginar nuestro destino preciso,
nuestro subconciente queda afectado por esta auto-sugestión y empieza
a esforzarse por llevamos hasta allá.
Por
el hecho de saber lo que queremos, mostramos una tendencia a seguir el
camino adecuado hacia la dirección correcta. Entramos en acción.
El
trabajo resulta divertido. Nos sentimos estimulados. Estudiamos, planeamos,
pensamos. Y gracias al entusiasmo, nuestro deseo se convierte en un deseo
ardiente.
Estamos
alertas ante las oportunidades que nos ayudarán a lograr nuestros
objetivos.
[N. del E.: Los 17 Principios
del Exito que se mencionan en este artículo son la base del Crucigrama
de Ventas 148, que aparece en “MarketingTIPS”
de esta misma Edición.]